Durante la conversación, la Dra. Valbuena destacó que las enfermedades de transmisión sexual y las infecciones vaginales son los casos más frecuentes en su consulta. Con especial énfasis, se refirió al Virus del Papiloma Humano (VPH), señalando que entre el 80% y 90% de la población sexualmente activa estará en contacto con este virus en algún momento.
La ginecóloga subrayó la importancia de los chequeos ginecológicos periódicos, ya que el VPH es «demasiado silencioso» y, en un 80% de los casos, asintomático.
Métodos de Detección y Precauciones
La especialista explicó que la genotipificación de VPH, una prueba de ADN que puede realizarse a partir de los 25 años, es la prueba «fidedigna» para detectar el virus. Aunque la citología sigue siendo un despistaje primario, aclaró que su especificidad es solo del 6%, lo que significa que un resultado normal no descarta la presencia del virus.
Por ello, la colposcopia es un complemento necesario para evaluar el cuello uterino y determinar si hay lesiones.
Valbuena hizo hincapié en la necesidad de preparar la consulta ginecológica correctamente para evitar alterar los resultados:
- Acudir después del periodo menstrual.
- Evitar relaciones sexuales al menos tres días antes.
- No usar duchas vaginales ni tratamientos previos.
Además, alertó sobre los falsos positivos o negativos si existe una infección vaginal activa, recomendando tratarla antes de realizar una colposcopia o biopsia.
Falta de control en hombres
Un punto crucial y de gran preocupación para la doctora, es la falta de control en los hombres.
«Ellos siguen esparciendo la enfermedad y no tienen un control real sobre esto», afirmó, destacando que los hombres suelen acudir a consulta mucho más tarde, sin un seguimiento previo, lo que contribuye a la propagación silenciosa del virus. Hizo un llamado a cambiar el enfoque de las campañas de concientización para incluir activamente a la población masculina.
Anticonceptivos y Sexualidad Responsable
En cuanto a la anticoncepción, la Dra. Valbuena recomendó el implante anticonceptivo como el «anticonceptivo del siglo XXI» por su duración y practicidad. También mencionó las pastillas anticonceptivas y las inyecciones, pero advirtió sobre el peligro de la automedicación y el uso irresponsable de las píldoras de emergencia como método anticonceptivo regular.
Finalmente, la Dra. Valbuena reiteró que la consulta ginecológica debe ser anual o semestral, y no solo cuando hay síntomas. Instó a las mujeres a autoexplorarse y conocer su cuerpo.