Carvajal, quien se autodenomina «embajador cultural», abogó por una mayor valoración de las tradiciones venezolanas y una gestión más seria de los espacios culturales.
Como profesor de Gestión Cultural, Carvajal busca inculcar en las nuevas generaciones de comunicadores sociales la importancia de la cultura como parte intrínseca de la identidad venezolana.
Destacó que muchos venezolanos en la diáspora se han convertido en embajadores culturales involuntarios, dándose cuenta del valor de sus raíces al estar lejos del país. Sin embargo, lamentó la politización de las tradiciones, lo que lleva a algunos a rechazar manifestaciones culturales que son patrimonio de todos, como el Carnaval de El Callao o el Sistema de Orquestas.
Denuncia y mantenimiento del patrimonio
El periodista enfatizó el rol del comunicador social en la denuncia del deterioro del patrimonio cultural de Ciudad Guayana. Mencionó la Casa del Músico, la Sala de Artes SIDOR y el Ecomuseo del Caroní como ejemplos de espacios emblemáticos que han sufrido abandono y falta de mantenimiento.
Criticó la superficialidad de las remodelaciones sin un plan de sostenibilidad a largo plazo, y la falta de inversión en lugares que podrían estimular el turismo local y ofrecer alternativas de esparcimiento gratuitas para los ciudadanos.
Una ciudad no amigable para el peatón
Carvajal señaló que Ciudad Guayana no es una ciudad amigable para el peatón, lo que limita el acceso de muchos ciudadanos a espacios culturales como el Parque La Llovizna. Subrayó la necesidad de un transporte público eficiente y de calidad que permita a todos disfrutar de los atractivos de la ciudad.
En cuanto al consumo cultural, el profesor expresó su preocupación por la «extinción» del periodismo cultural en la región y la falta de interés del público en noticias que no sean sensacionalistas. Hizo un llamado a la ciudadanía a apoyar el talento local y a valorar el trabajo de los artistas, reconociendo que la cultura es un trabajo que merece remuneración.
El Calipso y la Identidad Guayanesa
Carvajal defendió la riqueza del calipso de El Callao como patrimonio de la humanidad, lamentando que algunos lo asocian con prejuicios. Sin embargo, también criticó la evolución de las composiciones de calipso, que han perdido su carácter de protesta para centrarse únicamente en la fiesta. Destacó la importancia de difundir el calipso de Steelband, una corriente musical que caracterizó los carnavales de Ciudad Guayana y que se ha perdido.
Reflexiones Personales y Futuro
A pesar de los desafíos, Carvajal se mantiene optimista y comprometido con su labor. Su refrán favorito, «Camarón que se duerme se lo lleva la corriente», refleja su espíritu proactivo. En su tiempo libre, se dedica al teatro y disfruta de la gastronomía regional, destacando el domplín callaoense.
Juan Manuel Carvajal es un ejemplo de profesionalismo y pasión por la cultura, que, a través de su trabajo como periodista y profesor, busca inspirar un cambio positivo en Ciudad Guayana y una mayor valoración de la rica identidad cultural venezolana.